qué es la autoexigencia

¿Qué es la autocrítica? ¿Es positivo criticarse a sí mismo?

La definición que podemos leer en la RAE de autocrítica hace referencia al juicio crítico que se realiza sobre obras o comportamientos propios. Y es que el ser humano tiene constantemente un diálogo interno o conversaciones con él mismo en el que muchas veces se critica de forma automática y sin apenas ser consciente de ello.

Es inevitable caer en la autocrítica, es algo innato en nosotros mismos y según en qué términos sea y de las consecuencias que produzca será una autocrítica positiva, mejorando así nuestra autoestima o de lo contrario una autocrítica negativa, haciendo que nos sintamos mal.

Autocrítica, su significado

Como hemos dicho al principio el significado de autocrítica es esa crítica que cada uno de nosotros realizamos sobre actos o comportamientos que llevamos a cabo, esto es, criticarse en primera persona.

En psicología podemos diferenciar dos tipos de autocrítica, la positiva y la negativa. Lo que haga que se convierta en una u en otra dependerá de  nuestro diálogo interno y de cómo lo utilicemos a la hora de hacernos la crítica.

  • Autocrítica positiva. Aunque puedas pensar que la palabra “crítica” nunca puede llevar a nada bueno, te equivocas. La autocrítica positiva es aquella autocrítica constructiva, la que sirve para algo positivo. La que nos hace avanzar, aprender de los errores, mejorar y en definitiva nos empuja a crecer y es que como bien dice el refrán “rectificar es de sabios”.

Veamos un ejemplo: en el trabajo eres el responsable de estar pendiente de una fecha para presentar un informe para acceder a un servicio de un concurso público de un Ayuntamiento cercano. La semana pasada se publicó la fecha y los últimos días se te ha olvidado mirarlo, hoy te acuerdas de comprobarlo y resulta que el plazo finaliza mañana. Quedan 24 horas. 

Autocrítica constructiva

Una autocrítica positiva sería:

  1. “Voy a avisar a mi jefe ahora mismo de lo que ha ocurrido y de la fecha”.
  2. “Vamos a darle prioridad a este asunto desde ya, hay que elaborar el informe dejando el resto de tareas para después”.
  3. Asumo el error, me disculpo, la semana pasada tuve otras responsabilidades, no volverá a ocurrir, de hecho a partir de ahora me pondré una alarma en el móvil que me sirva de recordatorio para cosas de este tipo”.
  4. “Hablo con mi equipo, hay tiempo para elaborar el informe, el plazo aún no ha finalizado, si necesitamos hacer horas extras aunque sea esta noche, ya os las compensaré con un día de vacaciones”.

Como se ve en este ejemplo, la autocrítica constructiva señala aquello que se ha realizado mal, pero se asume y se afronta de una manera que permita construir y nos lleve a alcanzar unos objetivos.

El lenguaje en la autocrítica constructiva es descriptivo, describe una conducta, evitando juzgar, criticar, culpabilizar, avergonzar y rumiar en relación a la persona y además se generan posibles alternativas diferentes para aportar soluciones.

Las personas con una autoestima sana y fuerte son capaces de hacer este tipo de autocrítica cuando han cometido un error o cuando se han equivocado. Es un síntoma de madurez mental.

Autocritica destructiva

Autocrítica destructiva. Es aquella autocrítica negativa, la que nos bloquea, nos paraliza y no nos deja avanzar, es inútil y no sirve absolutamente para nada bueno.

Esta crítica te alejará de tus objetivos, hará que te encuentres más inseguro y peor contigo mismo. En lugar de ayudarte a resolver, te inmovilizará por completo.

Sigamos con el ejemplo anterior. Una autocrítica negativa tras la situación expuesta anteriormente sería: “Soy un inútil, ¿ahora qué hacemos?, después de esto, me despiden seguro”. “Vaya desastre soy, ya no hay casi tiempo para hacer nada, lo mejor va a ser dejarlo estar y no intentarlo, no va a servir para nada”.

“En tan poco tiempo es muy difícil llegar a terminarlo, no merece la pena, no nos presentamos al concurso”. “¿Cómo se lo explico a mi jefe?, esto sólo me podía pasar a mí, la culpa sólo es mía, voy a redactar mi carta de despido”.

En este caso el diálogo interno es muy diferente, aquí se caracteriza por un lenguaje que interpreta la realidad de forma cruel, es un lenguaje despectivo, de todo o nada, de extremos, duro, negativo, catastrófico y sin generar ninguna alternativa para intentar enmendar el error y poder avanzar. De esta forma la persona de bloquea, se hunde, se estanca, se queda en el hecho, asumiendo el error como propio y sin posibilidad de avanzar.  

Las personas con autoestima baja suelen realizar este tipo de autocrítica destructiva, se hablan a sí mismos de una manera excesivamente dura, cruel, con desprecio y muy severa. Tienden a culpabilizarse de lo malo y lo bueno que les pueda ocurrir lo justifican siempre como algo ajeno y externo a ellos.

Esta autocrítica destructiva es la que hay que evitar, es un ataque hacia uno mismo sin ningún sentido ni utilidad.

Preguntas importantes...

¿Cómo te hablas a ti mismo?, ¿Te escuchas y sólo oyes cosas negativas?, ¿Eres tu peor enemigo a la hora de criticar un acto en concreto?, ¿Te sientes responsable de todo lo malo y nunca eres capaz de hacer una autocrítica constructiva?, ¿Crees que ser tan crítico y duro contigo mismo está afectando a tu calidad de vida y repercutiendo en tu estado de ánimo y en tu autoestima? Si es así, solicita una orientación gratuita con uno de nuestros terapeutas expertos en orientación. Entre los dos marcaréis unos objetivos concretos para trabajar en terapia y desde la psicología positiva verás cómo empiezas a cambiar la manera de hacer autocrítica y tu bienestar personal y emocional mejorará considerablemente haciendo que te sientas mucho mejor.

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