niñas jugando disciplina positiva

Disciplina Positiva: No me grites, que no te escucho

Sonia Castro Sonia Castro (Psicó[email protected])

18 mayo, 2021

Disciplina Positiva es sentido común y coherencia en la vida, en la educación y en las relaciones humanas”

Marisa Moya

Qué es

La disciplina positiva es educar a través de estrategias de interacción positiva y poniendo el foco en el educador, es decir, no se busca que el niño cambie a través de castigos, gritos, enfados, sino gracias a herramientas como el autoconocimiento, la autodisciplina, la responsabilidad y una actitud colaboradora.

Apela que los padres, madres y educadores son los adultos y adultas responsables y por lo tanto ellos han de tomar conciencia del por qué de las conductas, sentimientos, emociones y actitudes de los menores y nunca al revés.

Principios básicos

Amor incondicional

Te quiero de manera incondicional, amor por quién eres y por cómo eres independientemente de lo que hagas y de cómo lo hagas. Eres importante y una pieza fundamental de la familia.

Amabilidad y firmeza pueden coexistir al mismo tiempo

Ser dulce y amable y al mismo tiempo tener la capacidad de marcar y establecer límites de manera firme y asertiva sí es posible y cuando esto se lleva a la práctica no es necesario recurrir al autoritarismo, ni a los castigos de manera habitual y continua.

Dignidad y respeto

No juzgar, ponernos en su lugar, acoger sus miedos, sus dudas, sus inseguridades y empatizar desde la dignidad y el respeto es lo que el pequeño o la pequeña necesita cuando no sabe, no quiere, se bloquea, se enfada o no puede hacer algo.

No olvidemos que el adulto es su modelo a seguir y nuestra reacción será su calma.

Conocer de verdad al niño/a

Cada niño/a es un mundo, no hay dos iguales ¡¡nunca!! Todos y cada uno de ellos son únicos y maravillosos. Así que conocer de manera profunda, honesta y sincera al pequeño/a es fundamental. Conecta con él/ella. Investiga, pasad tiempo de calidad juntos, jugar… ¿qué le gusta?, ¿algo le aburre?, ¿qué le apasiona?, ¿hay algo que le preocupe?... La confianza se gana.

Necesidad de rutinas y de orden

Marcar rutinas, tener ciertos patrones y el orden es importante para ellos/as ya que les aporta seguridad, calma, confianza y les dota de un sentido. Las rutinas también fomentan los acuerdos y no limitan la espontaneidad.

La anarquía total y el libre albedrío pueden provocar inseguridad y confusión.

Libertad

Que se pauten rutinas no implica que el menor no tenga libertad para llevarlas a la práctica. De hecho sentirse libre es otras de las características necesarias para crecer y para un correcto desarrollo del pequeño como ser humano y como parte de la comunidad.

Aprender de los errores

Equivocarse es el medio por el que llega el aprendizaje. Errar, confundirse, fallar no es malo, al contrario es el medio y la oportunidad por la que se avanza, se crece y se aprende.

Reforzar y enfatizar lo bueno

Poner el foco y centrarnos en lo que el niño/a hace bien y en aquellas cosas en las que destaca es fundamental. Evitar estar continuamente enfatizando y recalcando los fallos.

Cuidar su autoestima

La opinión que se hagan de ellos mismos, que se quieran, que se gusten, que sepan lo bueno que tienen, que confíen en sus propias cualidades es fundamental en las edades más tempranas y una de las responsabilidades de los adultos que los acompañan.

Centrarse en la solución

Cuando algo no ha salido bien, céntrate en las posibles soluciones, en vez de en los castigos. Y es que si queremos que la próxima vez, en una situación similar, el niño no se equivoque tendrá que haber aprendido la resolución y el castigo eso no lo enseña.

Cuando se aplica un castigo y el niño se siente dolido o humillado su atención  se centrará en defenderse de ti en lugar de reflexionar sobre cómo hacer en la siguiente ocasión para superar con éxito el problema.

Jugar

Es importante para la conexión, para el vínculo, para la confianza que los niños/as pasen tiempo con sus padres y jugar juntos. Y ¡ojo! cuánto más pequeños, más tiempo necesitarán.

Jugar, divertirse, compartir esos momentos espontáneos llenará de emociones positivas al pequeño/a.

Fomentar la participación

Cuando el pequeño/a se implica, coopera, se involucra y participa de manera activa en una tarea, es más sencillo que disfrute de ella y que la aprenda sin apenas darse cuenta.

No sobreproteger

Los recursos de los niños/as están ahí, sólo necesitan las oportunidades para llevarlos a la práctica y poder demostrarlo.

Ejemplos

Y una vez vista la teoría, ahora vamos con la práctica, que es lo más complicado cuando tenemos pequeños/as en casa.

Mira estos tres ejemplos en los que empleamos la disciplina positiva para ver las diferencias:

Momento baño

  • Claudia, a bañar, vamos qué es la hora.
  • ¿Ahora? Hoy no me apetece, estoy jugando y no quiero bañarme.
  • Venga Claudia, que no me quiero enfadar, hay que bañarse y punto. Y si no hay baño, no habrá cena después.
  • Claudia cede obligada. Cara fruncida y de camino al baño enfadada.

Alternativa desde la disciplina positiva

  • Claudia, hoy como todas las tardes vamos a ir preparando el baño.
  • ¿Ahora? Hoy no me apetece, estoy jugando y no quiero bañarme.
  • Yo también estoy un poco cansada, esta mañana me ha pasado lo mismo en la ducha, ¿qué te parece si me ayudas a preparar las cosas y eliges los calcetines y las braguitas que más te gusten? Además, lo hacemos juntas y será muy rápido, así al terminar podrás seguir jugando.
  • Vale.
  • Claudia cede encantada, con ilusión por ser parte del baño, elegir su ropa y sabiendo que el juego continuará después.

Comer más fruta

  • No quiero mandarina.
  • Claudia, hasta que no te tomes la mandarina no vas a levantarte de la silla y que sepas que si no te la comes hoy, mañana habrá de nuevo mandarina para desayunar.
  • ¡Me da igual! No me la pienso comer.
  • Pues sin moverte de la silla, me has oído bien.
  • Claudia llora y no se come la mandarina.

Alternativa desde la disciplina positiva

  •  ¿Por qué no quieres comer la mandarina? (Te preocupas por sus emociones primero).
  • Es que no me gusta…
  • ¿Te parece que mezclemos unos gajos de mandarina con tu fruta preferida, seguro que así te sabe más rica? ¿Con manzana o con pera?
  • ¡Vale, con manzana!
  • Fenomenal, estoy muy orgullosa del esfuerzo que has hecho por probarla.

Empujar a otro niño/a

  • ¡Claudia! ¡Muy mal!, sabes que no se pega, ni se empuja, ¿no?! ¡Ahora mismo vas a ir a pedirle perdón y nos vamos a casa!
  • ¡No quiero! Es que no me dejaba la muñeca.
  • ¿Qué no le vas a pedir perdón? Pues castigada y para casa ya.

Alternativa desde la disciplina positiva

  • Claudia, ¿me puedes explicar qué es lo que ha pasado y por qué has empujado a la niña?
  • Porque quería jugar y quería que me dejara la muñeca, pero ella no quería…
  • Vale, ¿entonces ha sido porque querías jugar un ratito con esa muñeca que te gusta mucho?
  • Sí, luego se la iba a devolver…
  • Te entiendo, pero al empujarle le has hecho daño. ¿Recuerdas alguna vez que a ti te han empujado, lo mal que se pasa?
  • Si, se pasa mal, a mi no me gusta que me peguen…
  • Claro cariño, ni a ti, ni a nadie, a mí tampoco. A nadie nos gusta que nos peguen o que nos empujen. Entones, ¿qué podrías haber hecho en lugar de empujarle?
  • Pues, no lo sé… ¿dejarle un juguete mío?, ¿esperar?...
  • Eso es, muy bien. O pedírselo por favor.
  • Lo importante es que entiendas que habrá veces que no te lo dejarán, igual que hay veces que tú tampoco quieres dejar tus muñecas
  • Vale...

Si te interesa este tema y quieres profundizar más y mejor en la disciplina positiva no dejes de solicitar información de nuestra formación online de educar en positivo. Es un programa súper completo y práctico que no te defraudará.

Sonia Castro
Sonia Castro

Licenciada en Psicología por la UAM. Especialidad clínica y de la salud. Centrada en el campo de las relaciones personales. Compagino mi vida profesional con mi gran afición, la escritura, redactando para distintos blogs y con dos libros publicados. Actualmente orientadora/responsable de atención al alumno en el IEPP.

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Psicólogos Getafe
Psicólogos Getafe
9 marzo, 2021 11:48 am
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Muy interesante! Gritando no se solucionan los problemas. Debemos hacerle entender y que aprenda que las cosas se arreglan hablando y que no siempre van a salir a su favor. Debemos ser firmes en nuestras ideas y no cambiar de opinión si el niño se pone a llorar o le da una rabieta porque de esa forma aprenderá que si se porta "mal" conseguirá lo que quiere.

Cristina
Cristina
11 abril, 2021 7:28 pm
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Que gusto que publiquen sobre la Disciplina Positiva que tanto hace falta. En horabuena! Saludos y Gracias.

Delfina Sandra Paula Soares
Delfina Sandra Paula Soares
Reply to  Sonia Castro
1 mayo, 2021 11:50 pm

Buenos temas me ha gustado

Esmeralda
Esmeralda
24 mayo, 2021 1:41 am
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Gracias hermoso blog. Contenido interesante.

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Disciplina positiva en las aulas: beneficios de su integración - Extra educación
25 mayo, 2021 1:46 pm

[…] el tiempo y que utilice para gestionar sus emociones el resto de su vida. Además, puedes encontrar todo sobre la disciplina positiva en este enlace si necesitas más […]

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