Diario de un directivo en época del coronavirus

IEPP IEPP (Psicó[email protected])

21 abril, 2020

Para nuevas películas, necesitamos nuevos guiones.

Esta nueva situación nos está obligando a mutar como humanos. Más que un cambio biológico, me refiero a nuestros hábitos y forma de pensar.

¿A que nos ha obligado el Coronavirus?

Nos ha hecho parar

Sí, hacer una pausa forzada. Reflexionar sobre los motivos por los cuales vamos corriendo por la vida. Somos muchos, los que nos hemos acostumbrado a hacer muchas cosas en un mismo día, y cuantas más mejor. Parece que hemos desarrollado una satisfacción de deber cumplido, y la experimentamos cuando hemos llegado a un gran volumen de objetivos. Este parón nos ha hecho preguntarnos ¿para qué?

Mira, a eso no le había dado importancia

De un día para otro, un bicho con un tamaño infinitamente pequeño, nos ha generado una incertidumbre enorme. Nos ha hecho dudar y preocuparnos sobre los mínimos garantizados que todos dábamos por hecho. El acceso a la comida, agua, o la seguridad, es algo que no le hemos dado valor durante muchos años. Si te hubieran contado esta situación hace unos meses, te hubieras reído.

Priorizar tu salud y tus defensas 

“Bueno, si me pongo malo, iré al médico, me darán algo y recuperaré”. Ya no es algo que nos podemos permitir decir. Este virus ha llegado a afectar a aquellos que no solían temer  la muerte. Y a los hipocondríacos les ha puesto en una encrucijada, encerrados en casa. Cuentan con autopista para repetir y repetir los pensamientos negativos. Como decía mi abuelo, echas de menos la salud, cuando se ausenta.

El ejercicio físico se está practicando más. 

Suena irónico, que al tener prohibido ir al gimnasio o salir de casa a practicar deporte,  algunos lo practiquemos de forma más frecuente. Puede que estemos en una fase de concienciación y estemos empezado a entender la importancia de priorizar la salud. Puede que la meta de tener un cuerpo bonito haya pasado a un segundo plano.

Ahora me fijo en cuántas horas duermo

El caso es que, una vez salido el shock inicial, de ese estado de parálisis que nos ha abordado el parón inminente del país, nos hemos dado cuenta de la importancia de descansar bien. Uno de los pilares fundamentales para mantenernos en forma, y mantener el buen listón de nuestras defensas.

Un lujo que ya no me puedo permitir

¿Quién no ha dado un portazo y ha salido de casa para dar un simple paseo? Hoy, parece que es un lujo que ya no nos podemos permitir. ¿Pasaremos por el aro de la convivencia y la comunicación en casa? ¿Dedicaremos el tiempo que tenemos a hablar y encontrar puntos intermedios a las diferencias? o ¿Aumentarán los divorcios cuando los juzgados de guardia estén disponibles?

Eso de Internet no es para mi

No son pocos los autónomos y empresarios que rechazaban Internet para hacer negocios. El teletrabajo estaba mal visto en muchas áreas. En momentos como este, hemos visto el potencial de Internet y aquellos que renegábamos de ello, ahora vemos una oportunidad para mantenernos activos. ¿Al acabar la cuarentena, seguiremos usando Internet de la misma forma? o ¿volverán las creencias antiguas?

Se puede vivir sin ibuprofeno 

“Me duele la cabeza, no hay nada como un Espidifen”. ¿Lo habrás escuchado? Ahora con el miedo a lo que pueda pasar, no lo contemplamos como una posibilidad. Al menos, como primera opción. Sin embargo la vida sigue, y somos capaces de afrontar esas situaciones de forma distinta. Puede que por tener la mente con otras preocupaciones, el dolor de cabeza pierde importancia y peso.

¿Y si fuéramos capaces de aprender del virus? 

Nadie puede negar que esta situación es negativa en mil aspectos. Tampoco sabemos hasta dónde llegarán las consecuencias. Pero, me pregunto. ¿Seríamos capaces de aprender de esta vivencia? Sacar un lado positivo, aunque cueste. Por ahora, me he tomado la libertad a anotar estos puntos. En mi caso, me propongo como meta:

Parar cada 6 meses

Sí, lo reconozco. Soy de los que corren y corren por la vida. Me propongo parar cada 6 meses, y preguntarme si estoy avanzando en la dirección que realmente quiero. Aprovecharé para imaginarme, si sigo en este mismo camino, dentro de 6 meses, ¿estaré más cerca del estilo de vida que deseo para mi y para mi familia? 

Crearé un diario de gratitudes

Lo he escuchado en varios sitios, pero es ahora cuando veo el potencial que tiene. Intentaré valorar y anotar las cosas cotidianas aunque no esté viviendo una situación de crisis. 

Voy a priorizar mi salud. 

En muchas ocasiones entro en bucle y me entrego a tal nivel que, cuando me propongo algo, me asusta la capacidad de foco que tengo. Es como si nada más existiera. Tengo que reconocer que en parte me ha ayudado mucho en el ámbito laboral. Pero todo tiene un precio en esta vida. Alimentarme bien la mayoría de los días será algo importante en mi vida a partir de ahora. 

No sólo haré ejercicio con el que me divierta. 

Estos últimos años, sólo he realizado padel como deporte. Me he dado cuenta que, para mantener en forma mis defensas y mi estado físico, me tendré que esforzar y adoptar nuevos hábitos. 

Voy a organizarme para dormir 7 horas. 

Si soy objetivo, en muchos casos me complico la vida. Me entra el entusiasmo y me comprometo a muchas cosas. No siempre tomo decisiones priorizando mi salud. Pero si soy sincero, quiero disfrutar de la vida muchos años con mi familia. Por ese motivo, a partir de hoy, no me fijaré tanto en lo que consigo, sino en cómo disfruto lo que tengo. 

En tu caso, ¿tienes algún objetivo o aprendizaje de esta situación? Si es así, lo mejor es escribirlo 😉

Por Gabriel Coll

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Somos un equipo multidisciplinar de 50 profesionales que te prestará una atención cercana y de calidad. Nuestra experiencia se remonta al año 2010, desde entonces hemos sido pioneros al utilizar técnicas de la Psicología Positiva en todos nuestros centros.

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