epigenetica

Epigenética: somos nuestros genes y mucho más

Sonia Castro Sonia Castro (Psicó[email protected])

16 abril, 2020

Antes de adentrarnos y profundizar un poquito en el novedoso concepto de la epigenética, es importante que primero sepamos y que refresquemos qué es la genética.

Al hablar de genética nos referimos a la ciencia que estudia el genoma humano, nuestros genes, la herencia, ese material genético que nos hace únicos y que se hereda de nuestros antepasados.

Y es que la genética nos aclara por qué llegamos a ser altos, pelirrojos, con los ojos marrones, con el pelo rizado, con la piel blanca… además de otras características como la probabilidad de contraer ciertas enfermedades, la capacidad mental y algunas habilidades naturales o talentos innatos. Y es que, ¿quién no se acuerda de Mendel y de su famosísimo experimento realizado con guisantes? 😉

Hasta aquí todo claro, el niño nace con una determinada carga genética que hereda de sus padres y de otros antepasados y que determina ciertas variables. Pero sabemos que los factores ambientales y otras variables más, también influyen en que ciertos rasgos, enfermedades y/o características finalmente aparezcan o no. Y aquí es dónde toca hablar de epigenética.  

Definición

¿Qué es exactamente la epigenética?

La epigenética, término desarrollado en 1942 por Conrad Hal Waddington, biólogo escocés de renombre, es la ciencia que estudia el conjunto de procesos y reacciones químicas que modifican la actividad del ADN, pero sin modificar su secuencia. Es decir, engloba todo aquello, factores ambientales, alimentación, hábitos de vida, estilo de pensamiento, que provoca que haya un cambio en la respuesta normal ante un gen, sin que el gen se modifique. 

Y los mecanismos de la epigenética también se transmiten generación tras generación, por lo que pueden estar presentes en la expresión de algún tipo de enfermedad grave, (algunos tipos de cáncer por ejemplo) que pasen de padres a hijos.

Gracias a la epigenética por ejemplo podríamos llegar a explicar por qué dos hermanos gemelos idénticos monocigóticos y criados y educados bajo las mismas condiciones NO desarrollan después de la misma manera una misma enfermedad que sí han heredado, pudiéndose dar el caso de que uno de los hermanos sí desarrolle esa enfermedad, mientras que el otro no.

Factores a tener en cuenta

Por lo tanto y tras lo que acabamos de exponer, que una persona herede de sus padres, abuelos o bisabuelos la predisposición genética de una enfermedad, no te condena de manera irremediable a padecerla. Por supuesto que no y es que no nacemos predestinados a nada.

Está claro que tendrás probabilidades de padecer esa enfermedad, eso sí, pero gracias a la epigenética sabemos que ahí entran en juego otras variables muy importantes que van a determinar el resultado final:

  1. Alimentación: Hay una frase y un libro que dice que somos lo que comemos. Y en cierta manera, no le falta razón. Es fundamental basar nuestra dieta en alimentos sanos, naturales y frescos. Tomar 5 piezas de frutas y verduras al día, incorporar las legumbres, no olvidarnos del pescado. Evitar abusar de productos manufacturados y cargados de azúcar y de grasas. Un ejemplo de cómo nuestra alimentación puede influir de manera directa en nuestra salud lo encontramos en este interesante artículo llevado a cabo en 2016 acerca de cómo los factores nutricionales y no nutricionales pueden afectar la fertilidad masculina mediante mecanismos epigenéticos.
  2. Deporte: Luchar contra el sedentarismo. Activar el organismo a diario. Realizar 1 hora de ejercicio moderado al día es buenísimo para sentirnos bien y para ayudar a nuestros genes. Aquí te detallamos más sobre la relación entre el deporte y la salud.
  3. Fuera humos: Ya no hay excusa que valga, sabemos que el tabaco mata, que provoca cáncer  y que su adicción puede llegar a ser brutal. Así que demostradísimo está que nada bueno puede aportarnos fumar.
  4. Estilo de pensamiento: Aquí la psicología tiene mucho que decir. Piensa bien y acertarás. Entrena el optimismo, la alegría, la gratitud… y es que, aunque te cueste creerlo, eso también lo heredarán nuestros hijos.
  5. Higiene del sueño: El descanso también es fundamental. Dicen los expertos que acostumbrarnos a dormir y descansar 8 horas al día es lo más recomendable para que nuestro cuerpo y nuestra mente funcione y sea capaz de rendir de manera óptima. Descubre aquí como mejorar el insomnio.
  6. Adiós estrés: Llevar una vida relajada y tranquila en la que poder meditar y practicar Mindfulness también es un factor determinante.

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Diferencias entre Genética y Epigenética

Para visualizar bien la diferencia fundamental entre genética y epigenética y que no quede ninguna duda, te dejo esta comparativa que me ha encantado y que creo que lo explica a las mil maravillas.

“La diferencia entre genética y epigenética probablemente puede compararse con la diferencia que existe entre escribir y leer un libro. Una vez que el libro ha sido escrito, el texto (los genes o la información almacenada en el ADN) será el mismo en todas las copias que se distribuyan entre los lectores. Sin embargo, cada lector podría interpretar la historia del libro de una forma ligeramente diferente, con sus diferentes emociones y proyecciones que pueden ir cambiando a medida que se desarrollan los capítulos. De una forma muy similar, la epigenética permitiría diferentes interpretaciones de un molde fijo (el libro o código genético) y resultaría en diferentes lecturas, dependiendo de las condiciones variables en las que se interprete el molde.”

Thomas Jenuwein

El genoma, los genes sí se mantienen estables e inmutables desde el nacimiento hasta la vejez, mientras que el epigenoma no, este es variable y dinámico. Cambia con el paso de los años a consecuencia del efecto del medio ambiente, y será diferente según una célula u otra.

¿El futuro?

Lo que está claro es que profundizar e invertir en el estudio e investigación de  la epigenética es y deberá ser fundamental de cara a:

  • El tratamiento de ciertos tipos de cáncer. En relación con esto, os dejo este estudio en el que se concluye que los nuevos descubrimientos en el campo de la oncología han permitido conocer el alcance de las alteraciones epigenéticas en enfermedades como el cáncer y por ello se están desarrollando múltiples agentes inhibidores de las enzimas epigenéticas.
  • Como aplicación para el entendimiento del envejecimiento y su posible retraso.

Ahora más que nunca sabemos la importancia de invertir en salud, así que confiemos en que se invierta en epigenética y que más estudios nos aporten respuestas y soluciones a las grandes incógnitas, y problemas del siglo XXI.

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Sonia Castro
Sonia Castro

Licenciada en Psicología por la UAM. Especialidad clínica y de la salud. Centrada en el campo de las relaciones personales. Compagino mi vida profesional con mi gran afición, la escritura, redactando para distintos blogs y con dos libros publicados. Actualmente orientadora/responsable de atención al alumno en el IEPP.

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Beatriz B.
Beatriz B.
16 abril, 2020 6:40 pm
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Apasionante el mundo de la Epigenética¡¡¡
Un fundamento más para continuar Construyendo nuestra realidad y a [email protected] [email protected]¡¡¡
Muy didáctico y claro el artículo, GRACIAS¡

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