desarrollo de inteligencia emocional

Cómo desarrollar la inteligencia emocional

Categoría: Desarrollo Personal

La inteligencia emocional, como explicamos en este artículo, hace alusión a la capacidad que tenemos las personas para reconocer los propios sentimientos y también los ajenos.

No es un constructo de “todo” o “nada”, no, ya te adelanto que la Inteligencia Emocional se puede desarrollar. 😉

Diversos estudios nos han explicado que gracias a la plasticidad neuronal, la capacidad que tiene el cerebro para cambiar a cualquier edad, es posible aprender empatía y gestión emocional.

Así que aquí te dejamos siete tips para ello.

Párate y busca la emoción

En el mundo y en la sociedad en la que vivimos es muy habitual poner el “piloto automático”, dejarnos llevar por las rutinas y tener bloqueadas las emociones.

Muchas veces es como si viviéramos en modo robot, desconectados de nuestras emociones,  principalmente de las menos positivas porque no nos gusta sufrir, ni experimentar dolor y nos enseñan a aislarnos de ellas para protegernos.

Hay que cambiar el chip y esta forma de ir por el mundo, no se pueden eliminar las emociones, son parte de nosotros, así que lo ideal y más recomendable es aprender a conectar con ellas.

Cuando algo te haga actuar o sentirte de una determinada forma, párate un segundo, reflexiona sobre la emoción que hay detrás, y encuentra su origen. Al principio es inevitable que te cueste, pero poco a poco, ya verás como con la práctica es más sencillo de lo que pensabas a priori.

Aumenta tu lenguaje y vocabulario emocional

Los expertos en el campo de las emociones nos han enseñado que de 4 a 6 emociones son las básicas y de las que se crean y se desarrollan todas las demás. Así que ve más allá, intenta concretar y ser lo más específico posible para poder identificar tu emoción.

Y es que poder ponerle nombre a lo que sientes es muy importante para comprender y entender lo que te pasa.

No te dejes engañar por las apariencias emocionales

Muchas veces las emociones primarias desencadenan otras emociones secundarias, y esto nos puede lleva al error de creer que lo que realmente estamos sintiendo es la emoción secundaria, pero no, a veces hay que ir más allá, buscar e identificar la emoción primera que es la que realmente nos está afectando.

Veamos un ejemplo: a Juanjo le ha llegado la información de que uno de sus mejores amigos, Aitor, ha contado algo muy íntimo, algo que no esperaba que se lo dijera a nadie. ¡Era su secreto! ¿Cómo crees que se siente Juanjo? Preguntándole en terapia nos cuenta que se ha sentido traicionado y por ello está muy enfadado y se siente cabreado. ¿Realmente nos vamos a quedar ahí? No, no. Si profundizamos más, podemos entender que la causa fundamental del enfado de Juanjo no es la traición como tal, es la tristeza. Juanjo está enfadado con Aitor porque le ha causado mucha tristeza comprobar que su  amistad no tiene para él el mismo valor que esperaba. Ahí lo tienes.

Intenta no juzgar como bueno o malo la forma en la que te sientes

Las emociones tienen la finalidad de darnos información y ponernos en alerta sobre lo que está ocurriendo. Son inevitables y tal y como te he dicho al inicio de este post, no se pueden eliminar.

Aceptando esto como algo intrínseco a nosotros y a nuestra especie, una vez que la emoción aparezca trata de no juzgar. Nunca consideres tus emociones, como algo bueno o malo, hazlo como fuente de información que te ayudará a ser más consciente de ti mismo. Ni más, ni menos.

Trata de entender el lenguaje corporal

Para poder identificar mejor las emociones es muy importante fijarnos en el lenguaje no verbal, en el lenguaje corporal: brazos, postura de la espalda, rictus… De esta forma, si te cuesta identificar tus emociones, entender el lenguaje corporal te dará muchas pistas de lo que está ocurriendo en tu interior y te ayudará en el proceso.

No nos podemos olvidar tampoco de las manifestaciones fisiológicas automáticas tales como ponerse rojo, sudoración excesiva, temblor de piernas, presión en el pecho, etc. Y es que si encontramos patrones y conexiones causa-efecto entre la sensación física que experimento cuando se desencadena determinada emoción, seré un experto emocional.

No te quedes en el cómo y busca el porqué

Es fundamental acostumbrarnos y entrenarnos a pensar en los sentimientos y en las causas que puede haber detrás de determinadas reacciones y es que buscando el porqué de las reacciones, conseguirás entender un poquito mejor a las personas.

Sé asertiv@

De nuevo os hablamos de la asertividad y es que es un factor fundamental para poder expresar las emociones de manera correcta. En nuestro artículo “Es Hora de Poner Límites: Aprende a decir que NO”  (enlazar post) ya os hablamos de ella. Empieza a practicarlo.

Para terminar quiero recordarte que es muy importante la constancia, el esfuerzo y que has de dedicarle el tiempo necesario y suficiente si quieres mejorar tu Inteligencia Emocional.

Podcast: Desarrolla tu Inteligencia Emocional

Si aún así, crees que lo mejor para manejar de forma correcta y mejorar la Inteligencia Emocional y sus componentes, es hacerlo con la ayuda de un experto, nosotros estaremos encantados de acompañarte en el proceso, porque la ayuda profesional sí da resultados. Solicita a través de nuestra web una orientación sin compromiso, en la que durante media hora hablarás de manera presencial o vía online con un psicólogo para que te guíe en el camino, que solucione tus dudas y decidir un plan de acción terapéutico en el que trabajar todo lo que te preocupe.

Sonia Castro
Sonia Castro

Licenciada en Psicología por la UAM. Especialidad clínica y de la salud. Centrada en el campo de las relaciones personales. Compagino mi vida profesional con mi gran afición, la escritura, redactando para distintos blogs y con dos libros publicados. Actualmente orientadora/responsable de atención al alumno en el IEPP.

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