experimento-asch

El experimento de Asch

Rebeca Gómez Rebeca Gómez (Psicólog@)

28 marzo, 2023

No es la primera vez que en nuestro blog del IEPP dedicamos artículos a detallar y adentrarnos en algún experimento llamativo o efectos de los más importantes e interesantes en el campo de la Psicología. 

Ya lo hicimos con el experimento de la cárcel de Stanford, con el Efecto Pigmalión y con el curioso Efecto Mandela. 

¿Te falta confianza y autoestima?IEPP sonrisa azul
¿Conoces muy bien tus debilidades pero te cuesta listar tus fortalezas?
Descubrir y potenciar los puntos fuertes de las personas tiene un impacto directo en su bienestar y felicidad
Accede al reto del bienestar y aprende a detectar tus fortalezas para conseguirlo
confianza psicología positiva
¿Te falta confianza y autoestima?IEPP sonrisa azul
¿Conoces muy bien tus debilidades pero te cuesta listar tus fortalezas?
Descubrir y potenciar los puntos fuertes de las personas tiene un impacto directo en su bienestar y felicidad
Accede al reto del bienestar y aprende a detectar tus fortalezas para conseguirlo
confianza psicología positiva

Pues bien, vamos con el que hoy nos ocupa, el experimento de Asch. 

¿Eres ese tipo de persona que se ha dejado influenciar o al que le influye mucho la presión social?, ¿en ocasiones cambias de opinión sólo por el hecho de que el resto piensa de manera diferente y terminaron convenciéndote?, ¿has escuchado muchas veces la frase “si es que no tienes nada de personalidad”?, “y te suena el refrán ¿dónde va Vicente? donde va la gente…”

Si este tema te interesa y te has sentido identificado/a con estas preguntas, no levantes la vista de la pantalla porque el post de hoy lo dedicamos a profundizar en el experimento de Asch.

¿En qué consistía? 

Este experimento es todo un clásico de la Psicología Social ya que desde 1951 nos ha aportado datos muy interesantes sobre el comportamiento de las personas ante la presión social.

La tarea era muy sencilla, el diseño experimental consistía concretamente en que  Asch pedía a los participantes que respondiesen a unos problemas de percepción. Se les solicitaba que tras enseñarles un papel con 3 líneas impresas de diferente tamaño indicasen, en voz alta, cuál de ellas se asemejaba más a otra línea estándar o de prueba que era la más larga.  

¿Qué pasó?

Aunque la tarea, a priori, era fácil de resolver y poco complicada, ya que no se trataba de un estímulo no ambiguo, y en cambio sí era un estímulo objetivo, los sujetos experimentales no siempre daban la respuesta correcta. ¿Por qué? Esto era debido a la presión del grupo. 

Y es que en realidad casi todas las personas que participaban en el experimento (de 6 a 8) tenían el papel de cómplices del investigador y ellas daban respuestas claramente erróneas de forma unánime antes de que el verdadero sujeto experimental (únicamente 1)  pudiera responder.

De esta manera, el sujeto experimental, al sentirse presionado y ver que su opinión o punto de vista no cuadraba con la del resto, variaba hacia el error y emitía respuestas también claramente erróneas. 

Conclusiones y Aplicaciones Prácticas 

En diferentes estudios se encontró que el 76% de las personas apoyaron las respuestas falsas del grupo al menos una vez, esto es, optaron por la conformidad.

De esta forma, quedaba  demostrado que el fenómeno de la conformidad, esto es, la tendencia del ser humano a ceder ante la presión del grupo, era una realidad.

Como norma general, solo un 25% de las personas de las que participaron en el experimento NO cedieron ante la presión y se mantuvieron su respuesta sin tener en cuenta la opinión del resto. Pero a medida que la presión de grupo se incrementaba, por ejemplo, cuando la persona era la única en desacuerdo, ese porcentaje disminuía todavía más. Por lo tanto, se podría concluir que muy pocas se negaban a seguir a la mayoría. 

El papel de la intimidad también quedó estudiado y es que, en experimentos posteriores al inicial, Asch constató que cuando las personas emitían sus juicios escribiéndolos en un papel y ¡ojo! no diciéndolo en voz alta, la conformidad se reducía drásticamente. 

¿Esto qué significa? Que la conformidad no se da tanto cuando las personas saben que no los están viendo o escuchando y se mantiene la intimidad. 

Este resultado señala la relevancia de distinguir entre conformidad pública (hacer o decir lo que hacen o dicen otras personas) y la aceptación privada (sentir realmente como las otras).

En la actualidad este fenómeno se sigue dando de manera habitual en nuestro día a día, un ejemplo claro lo podemos ver con las reseñas que cualquier persona usuaria podemos dejar, compartir y leer en las páginas webs y/o buscadores. 

En relación con esto, un equipo de investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid estudió  la influencia social que ejercen las valoraciones numéricas y los comentarios en el proceso de elección de alojamientos turísticos, encontrando que las evaluaciones de los demás sí constituyen un factor crítico en la decisión, aunque están supeditadas al volumen de comentarios y esta influencia está modulada por la forma de ser de cada usuario/a, es decir, por la susceptibilidad como rasgo de personalidad.

Conformidad Social

Como he comentado antes, la conformidad es un fenómeno que estudia por qué algunos grupos o miembros de un grupo tienden a modificar sus opiniones, expectativas o conductas, ante otras personas del mismo grupo. 

Esta modificación del comportamiento suele ocurrir en presencia de un grupo mayoritario que dicta una serie de normas sociales, que acatan una persona o grupo minoritario para evitar ser rechazados por el resto. Por lo tanto, este fenómeno actúa a nivel social, produciendo efectos de alcance psicológico como la modificación de la propia conducta en dirección a las conductas, emociones u opiniones de la mayoría.

Tipos de conformidad social

  • Cumplimiento

Se trata del tipo de conformidad que acabamos de explicar con los experimentos de Asch. En ella, la persona se muestra de acuerdo con la opinión del grupo, pero manteniendo su propia opinión diferente en la intimidad. Esto es, hay una evidente separación entre el espacio público y el privado, por lo que en privado mantendría sus propios juicios. 

La principal motivación en este caso de conformidad es la necesidad de aprobación y el miedo al rechazo por el grupo mayoritario.

  •  Identificación

En este segundo tipo de conformidad  la persona asimila y adopta ciertas características (no todas) de un modelo externo (persona, grupo, fuente de información…). La motivación o causa que subyace aquí es un vínculo afectivo de admiración o respeto, esto es, la fascinación que se siente hacia el modelo o la fuente… “¿recuerdas por qué motivo te hiciste ese primer tatuaje que estaba tan de moda?” 

  • Internalización

En este tercer tipo, la identificación con el modelo de referencia, o la norma, se interioriza y se vuelve parte de nuestra propia idiosincrasia. Tal es la mimetización en este caso que la persona se mantiene de acuerdo con la opinión de la mayoría incluso después de haber abandonado el grupo y a largo plazo. 

Si quieres saber algo más acerca de la conformidad y de los experimentos de Asch, amplía este contenido escuchando nuestro podcast #131 que dedicamos a ello. 

Y si como profesional te interesa aprender y formarte para trabajar el fenómeno de la conformidad y las posibles consecuencias incapacitantes de la presión social, solicita ya información de nuestra formación Online de Experto en Psicología Positiva Aplicada, una formación cómoda, que se adapta al ritmo de cada alumno/a y con todo el rigor y aval científico.  

No te quedes con las ganas y habla con uno/a de mis compañeros/as del departamento de admisiones que te informarán de todo. 

Fuentes de datos: 

  • Asch, S. (1951). Effects of group pressure on the modification and distortion of judgements. En H. Guetzkow (ed.), Group, leadership and men. Pittsburgh: Carnegie Press.
  • Gavilan, D., Martínez-Navarro, G., & Fernández-Lores, S. (2017). Influencia social online: nuevas tecnologías en la comunicación del sector turístico. Revista ICONO 14. Revista Científica De Comunicación Y Tecnologías Emergentes, 15(2), 138-167.
  • Kelman, H. (1958). Compliance, identification and internalization: the process of attitude change. Journal of Conflict Resolution, 2(1): 52-60.

Rebeca Gómez
Rebeca Gómez

Licenciada en Psicología. Máster en Psicología Positiva. Psicóloga del Equipo Técnico en Juzgado de Menores del Ministerio de Justicia. Psicóloga y Docente en el Instituto Europeo de Psicología Positiva.

0 0 votes
Valoración
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments

También te puede interesar

Trastorno Afectivo Estacional, cuando el invierno me deprime

“Otra vez decimos adiós al verano, el frío llega, los días se acortan y mi estado de ánimo se vuelve igual o incluso más gris…

Duelo perinatal

En nuestro blog del IEPP ya hemos abordado con anterioridad el tema del duelo de manera más global y también le dedicamos un artículo a…