Habilidades Sociales, ¿cómo de bien te relacionas?

Sonia Castro Sonia Castro (Psicó[email protected])

23 septiembre, 2020

“La inteligencia emocional determina nuestro éxito en la vida”

Daniel Goleman

Seguro que si te paras a pensar eres capaz de recordar a ese compañero o compañera de colegio, de universidad o puede que de trabajo que pareciese que se lleva bien con casi todo el mundo, que se relaciona de manera natural, cercana y sin conflictos con todos y que se desenvuelve “como pez en el agua” en lo que a relaciones sociales se refiere, seguramente esa persona tenga unas buenas habilidades sociales.

Definición

¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son esos comportamientos o conductas específicas y necesarias para interactuar y relacionarse con los que nos rodean de forma afectiva, satisfactoria y exitosa socialmente.

Las habilidades o capacidades sociales, a diferencia de esas características innatas, cualidades propias o talentos personales que sí están con nosotros desde que nacemos, son comportamientos aprendidos, por lo que se pueden entrenar y mejorar mediante la práctica y la experiencia.

Tipos

Cuando hablamos de tipos, de cuántas habilidades sociales hay o cuáles son las más importantes, podemos enumerar las más básicas, pero hoy aquí he querido recalcar las que trabajamos de manera más habitual en terapia en el IEPP:

Empatía 

Ya le hemos dedicado un post completo a esta habilidad social y es que la empatía o la capacidad de identificarse con alguien, compartir sus sentimientos y poder ponerse en su lugar es fundamental para relacionarnos bien.

Dentro de esta habilidad social podemos detallar cuatro elementos o componentes fundamentales que son: saber escuchar, interpretar las señales no verbales, mostrar comprensión y prestar ayuda emocional si fuera necesario.

Asertividad

Otra de las grandes e importantes capacidades sociales y de la que también hemos hablado en detalle en el blog.

Se trata dela capacidad de poder expresar lo que la persona en realidad cree, siente y desea de forma directa y honesta, haciendo valer los propios derechos y respetando los derechos de los demás. Es el punto intermedio entre una conducta agresiva y una pasiva.

Conoce aquí todo sobre la asertividad.

Manejo de la Inseguridad Social Percibida

La falta de habilidades que el sujeto percibe no tener a la hora de relacionarse con los demás, lo que le puede provocar sentimientos de baja autoeficacia e incluso ansiedad.

Aunque se trata más bien de una emoción, hemos considerado incluirla en este apartado por referirse específicamente a un contexto social, y puede ser entrenada como cualquier habilidad social.

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Resolución de Problemas

Proceso cognitivo-afectivo-conductual mediante el cual una persona intenta identificar o descubrir una solución o respuesta de afrontamiento eficaz para un problema particular.  

Negociación

La capacidad de negociar se refiere a la interacción entre dos o más personas con el fin de llegar a un acuerdo respecto a un tema en el que mantienen posturas diferentes.

La importancia de ser habilidoso socialmente

Tener unas buenas habilidades sociales nos va a ayudar desde bien pequeñitos a manejarnos y movernos por el mundo y es que los seres humanos somos seres sociales y relacionarnos con los demás de manera correcta nos aportará un montón de beneficios, entre ellos destaco:

  • Desarrollo personal y aumento del bienestar psicológico.
  • Disminuye los niveles de ansiedad y de estrés.
  • Desarrollo de nuestro autoconocimiento, lo que a su vez implica que mejore la confianza depositada en nosotros mismos, la seguridad y nuestra autoestima.
  • Pensamos de mejor manera y a la hora de decidir, lo hacemos más rápido y mejor.
  • Nos ayuda en las relaciones personales. Nuestro círculo social se beneficia de ello.
  • Mejora en el rendimiento en el trabajo y aumento de la productividad. 

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Ejemplos

En este apartado vamos a ver 5 ejemplos de ejercicios para poner en práctica y a prueba las 5 habilidades sociales que he enumerado en el apartado anterior.

Técnica: “Yo tengo tu problema”

Esta técnica ayuda a entrenar la empatía y requiere la participación de dos o más personas, pueden ser los miembros de la familia o el grupo de iguales.

Objetivo: poder entender los problemas de la otra persona.

Descripción: cada persona escribe con el máximo número de detalles un conflicto que tiene o ha tenido con otra persona, escribiendo su propio nombre al final del papel.

Después mezclamos todos los papeles escritos y cada miembro del grupo elige un papel al azar que no sea el suyo. Tras leerlo en privado puede preguntar todos los detalles que quiera a la persona que lo escribió. Posteriormente hay que explicar al grupo el problema que le ha tocado en el papel como si fuese propio, profundizando en sus sentimientos y sensaciones, ampliando la situación.

Conviene hacer este ejercicio despacio, con tiempo suficiente para cualquier tipo de comentarios.

Conclusiones: abandonar el egocentrismo nos hace ser más tolerantes y comprensivos.

Materiales: Papel y lápiz.

Técnica:“XYZ + R”

Ejercicio para trabajar la asertividad.

Objetivo: Expresar nuestro desacuerdo o simplemente lo que sentimos ante la actuación de otra persona, de manera constructiva.

Descripción: La fórmula es: “Cuando haces o dices X, me siento Y, y me hubiese gustado que hicieses Z. Además, por mi parte me comprometo a R”

X “Cuando haces o dices…” Procura que al exponer lo que te ha molestado o herido hables del comportamiento y no de la persona. Intenta no utilizar palabras como “nunca” o “siempre” y juzga la conducta de una manera objetiva.

Y “Me siento…” es importante hacerlo sin dramatizar, y también deja que la persona te explique cómo se ha sentido ella ante esa misma conducta. Evita los juicios de valor y céntrate en el sentimiento que te ha producido.

Z “Me hubiese gustado que…” a este paso ya nos cuesta más llegar. Habitualmente nos centramos en la X y en la Y, no dando la oportunidad al interlocutor de saber qué es lo que nos hubiese gustado a nosotros. Nos centramos en la crítica y no vemos más allá, provocando que la misma situación se repita en el futuro. Si proponemos una alternativa de cambio, nos acercaremos más a la solución del problema.

R “Por mi parte me comprometo a…” el gran olvidado en las confrontaciones. Puede parecer que cedemos terreno al comprometernos a R, sin darnos cuenta que los primeros beneficiados vamos a ser nosotros. Es un ejercicio de autocrítica, y muchas veces nos cuesta hacerlo. Si lo conseguimos, adquiriremos responsabilidad ante la situación y aprenderemos a poner un poquito más de nuestra parte.

Autoras: Eva Bach y Anna Forés. De “La asertividad para gente extraordinaria”. (2008). Plataforma Editorial.

Técnica: "Pensamiento Asertivo y Confiado" 

Para trabajar el manejo de la inseguridad social percibida.

Objetivo: Aumentar la seguridad y la autoconfianza a la hora de enfrentarse a situaciones sociales.

Descripción: Cada vez que te enfrentes a una situación que te produce inseguridad social, enfréntate a ella teniendo en cuenta los siguientes pasos:

  1. Exposición: “¿Qué situación temida estás enfrentando?”
  2. Predicción de ansiedad: “¿Qué temes que sucederá?”
  3. Acción ideal: “¿Cómo crees que debes actuar en esta situación?”
  4. Comportamiento preventivo: “¿Qué harías normalmente para evitar que tu predicción ansiosa ocurra?”
  5. Errores de pensamiento: “¿En qué errores de pensamiento se basa tu predicción ansiosa?” En este paso puede resultar útil que el profesional ayude a la persona a identificar sus creencias erróneas, y sustituirlas por otras más objetivas.
  6. Pensamiento de afrontamiento: “¿Qué puedes recordarte a ti mismo cuando estás sintiendo la máxima ansiedad?
  7. Meta realista: “¿Qué puedes lograr aunque te sientas ansioso?” Valoración de los aspectos positivos de la situación.
  8. Valorar: “¿Qué te motiva a moverte en esta dirección?”.

Fuente: Ke y Wong (2017) (adaptado de Shannon 2012)

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Técnica: “5 fases”

La técnica que proponemos está basada en la que crearon D’Zurilla y Goldfried con el fin de dar solución sobre todo a problemas sociales, aunque puede aplicarse a cualquier tipo de problema.

Objetivo: Adquirir las habilidades necesarias para afrontar un problema con seguridad y confianza.

Descripción: Cuando te enfrentes a un problema, sigue los siguientes pasos para abordarlo con eficacia:

  1. Orientación hacia el problema: cómo percibo el problema, cómo lo valoro, qué poder tengo sobre él y qué parte de mi tiempo ocupa.
  2. Definición del problema: cuál es el problema, cómo me hace sentir, cómo hace sentir a los demás, qué quiero conseguir...en definitiva, la importancia que el problema tiene para la persona.
  3. Generación de soluciones: poniendo en marcha la creatividad, se trata de generar tantas soluciones y tan variadas como sea posible. 
  4. Toma de decisiones: valorar las consecuencias de las posibles soluciones y elaborar un plan de acción.
  5. Aplicación de la solución y comprobación de su utilidad: Si ha ido bien, autorrefuerzo; si no ha funcionado, averiguamos el por qué y lo corregimos, o ponemos en marcha otra solución.

Técnica: “Abogado de oficio”

Para poner en práctica la habilidad social de la negociación.

Objetivo: Potenciar la equidad desde una perspectiva diferente a la habitual, defendiendo un tema con el que no se está de acuerdo.

Descripción: Elige un tema que habitualmente genere polémica con tus amigos, familia o pareja. Por un día vas a cambiar tu rol y te vas a convertir en “abogado de oficio” de la postura contraria a la que tú defiendes habitualmente.

Trata de buscar argumentos a favor de esa postura de forma documentada y, si hace falta, escríbelos. Intenta tomártelo como una tarea profesional en la que, igual que el abogado, da argumentos suficientes que te ayuden a defender con firmeza esa causa.

Cuando los tengas, puedes provocar una situación en la que exponerlos públicamente con las personas con las que tenías esa polémica y observar sus reacciones ante tu cambio de postura.

Autora: María Gutiérrez. De Cataluña y Cols (2017). Psicoterapia Positiva. Guía de Ejercicios basados en la Psicología Positiva. Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Sonia Castro
Sonia Castro

Licenciada en Psicología por la UAM. Especialidad clínica y de la salud. Centrada en el campo de las relaciones personales. Compagino mi vida profesional con mi gran afición, la escritura, redactando para distintos blogs y con dos libros publicados. Actualmente orientadora/responsable de atención al alumno en el IEPP.

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