Relaciones positivas

Relaciones positivas

Rebeca Gómez Rebeca Gómez (Psicólog@)

9 diciembre, 2022

Como seres sociales que somos, necesitamos interactuar con las demás personas para desarrollarnos de forma saludable.

Ya dedicamos un post a los distintos tipos de relaciones interpersonales que podemos encontrarnos a lo largo de nuestra vida. En esta época en que los reencuentros están a la orden del día, vamos a profundizar en las relaciones positivas, esas interacciones con otras personas que nos aportan bienestar y que son el mejor antídoto y el más fiable contra los contratiempos de la vida.

Características de las relaciones positivas

Martin Seligman, padre de la Psicología Positiva, propuso en 2011 la teoría del bienestar o Modelo PERMA, que explica la felicidad a través de 5 factores, siendo uno de ellos las relaciones positivas. Este factor hace referencia a mejorar nuestras relaciones personales, lo que también implica la mejora de nuestras habilidades personales a través de la bondad, la generosidad, el carisma y el cuidado hacia otras personas.

Pero, ¿Cómo podemos distinguir una relación positiva de otra que no lo es? Estas son algunas claves:

  • Nos permiten amar y sentirnos amados/as.
  • Nos ayudan a sentirnos seguros/as, cuidados/as y a cuidarnos; nos valoran y nos ayudarán si lo necesitamos.
  • Vincularnos a los/las demás nos da la oportunidad de crecer.
  • Suele tener además una influencia recíproca; cuando nos enorgullecemos de los logros de los/las demás y ellos/ellas se enorgullecen de los nuestros, fortalecemos nuestra conexión.
  • Debido a las diferencias entre las personas, las ideas de los demás pueden ayudarnos a cambiar nuestra perspectiva, hacernos mejores, más flexibles, nos ayuda a formar nuestras propias opiniones e ideas, innovar y fomentar la creatividad.
  • Los grupos a los que pertenecemos nos definen como somos y nos dan sentido de identidad.
  • Relacionarse con gente es, además y simplemente, una buena forma de disfrutar.

Además, las relaciones sociales positivas son un factor de protección y de apoyo extremadamente poderoso ante situaciones adversas y emociones desagradables, como el estrés o la tristeza.

En definitiva, fomentar este aspecto puede favorecer de forma sustancial nuestra felicidad (Delle Fave et al., 2016). 

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¿Cómo hacer que nuestras relaciones sean más positivas?

A pesar de todo, no siempre las personas que forman parte de nuestra vida nos aportan disfrute y bienestar, en muchos casos son precisamente las relaciones interpersonales una de nuestras grandes fuentes de estrés y malestar. Puede suceder que nos sintamos en la “obligación” de relacionarnos con ellas por motivos muy diversos: el día a día en el trabajo, compromisos familiares, etc.

A continuación, expondremos algunas recomendaciones que te ayudarán a cambiar el foco y hacer que tus relaciones interpersonales sean más satisfactorias. 

Practica la generosidad

Se ha demostrado que realizar actos de amabilidad sin esperar nada a cambio no sólo impacta positivamente en los demás, también produce un aumento del bienestar de quién lo realiza (Taylor, Lyubomirsky & Stein, 2017).

A veces, lo más sencillo y más inmediato es más gratificante: ayudar a un amigo cuidando su bebé para que pueda echar la siesta, hacer la compra para una vecina, llamar a una persona que sabemos necesita hablar, hacer una tarea doméstica aunque no nos tocaba, ayudar a alguien con una maleta pesada, dejar a alguien pasar en la cola del supermercado, etc.

Pregúntate cómo tratas a las personas que te rodean

Con relativa frecuencia algunas personas atribuyen a los demás, y al mundo hostil en el que vivimos, el peso de sus problemas. Aunque los factores externos juegan un papel importante, asumir nuestra parte de responsabilidad puede ser parte de la solución. A la larga la gente se termina  comportando contigo como tú te comportes con ellos.

Fuera prejuicios

En muchas ocasiones utilizamos etiquetas evaluadoras y descriptivas, con un carácter crítico o evaluador. No ser prejuicioso/a significa que en lugar de evaluar lo que ocurre como bueno o malo, te limitas a observar y experimentar. De esta forma no verás a las demás personas como una amenaza, sino como una fuente de enriquecimiento y aprendizaje.

Cultiva la empatía

Cuando utilizamos la empatía, nos estamos poniendo en el lugar de la otra persona, respetando su visión del mundo. El primer paso es escucharla para entender lo que siente o piensa, sin intentar resolver sus problemas a toda costa. No siempre son necesarios nuestros consejos.

Utiliza un lenguaje constructivo

La forma en que nos comunicamos con otras personas es de vital importancia, pudiendo transmitir un mismo mensaje de diferentes formas según como digamos las cosas, por lo tanto es importante tenerlo en cuenta si queremos crear relaciones sanas y conectar. Para ello, tenemos que ser conscientes de nuestras propias emociones y pensamientos, y tomarnos el tiempo necesario para expresar lo que queremos decir.

Cuida tu red de apoyo

Contar con una buena red de apoyo es un factor de protección ante el estrés, ya sea por compartir, descargar o pedir ayuda. En definitiva, buscar el bienestar pasa por cuidar las relaciones con la familia, los amigos, la pareja o los compañeros de trabajo, quienes contribuyen a nuestro balance emocional. 

En el siguiente podcast te proponemos un ejercicio sencillo que te ayudará a fomentar las relaciones positivas a través de la Gratitud.

Si quieres saber más sobre cómo la psicología puede ayudarnos a cultivar relaciones positivas, con nuestro Título Experto en Psicología Positiva lo descubrirás. Solicita información sin compromiso y certifícate como experto en una de las áreas más demandadas hoy día.

REFERENCIAS

  • Delle Fave, A., Brdar, I., Wissing, M. P., Araujo, U., Castro Solano, A., Freire, T., ... & Soosai-Nathan, L. (2016). Lay definitions of happiness across nations: The primacy of inner harmony and relational connectedness. Frontiers in psychology, 7, 30.
  • Seligman, M. E. P. (2011). Flourish. A visionary new understanding of happiness and well-being. New York, NY: Free Press.
  • Taylor, C. T., Lyubomirsky, S., & Stein, M. B. (2017). Upregulating the positive affect system in anxiety and depression: Outcomes of a positive activity intervention. Depression and anxiety, 34(3), 267-280.

Rebeca Gómez
Rebeca Gómez

Licenciada en Psicología. Máster en Psicología Positiva. Psicóloga del Equipo Técnico en Juzgado de Menores del Ministerio de Justicia. Psicóloga y Docente en el Instituto Europeo de Psicología Positiva.

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