Sindrome de Wendy

Síndrome de Wendy

Rebeca Gómez Rebeca Gómez (Psicólog@)

22 mayo, 2022

“-Entonces Wendy vio la sombra en el suelo, toda arrugada y se apenó muchísimo por Peter.

-¡Qué horror!- dijo, pero no pudo evitar sonreír cuando vio que había estado tratando de pegársela con jabón. ¡Qué típico de un chico!

Por fortuna ella supo al instante lo que había que hacer.

- Hay que coserla- dijo, con un ligero tono protector.

-¿Qué es coser?- preguntó él.

-Eres un ignorante.

-No, no lo soy.

Pero ella estaba encantada ante su ignorancia.

-Yo te la coseré, muchachito- dijo, aunque él era tan alto como ella y sacó su costurero y cosió la sombra al pie de Peter…”

“J.M. Barrie - Peter Pan”

En nuestro blog del IEPP, Sonia Castro, ya os habló y os acercó el llamado Síndrome de Peter Pan, que os recomendamos y aconsejamos leer de nuevo antes de continuar…  

Aquí abajo puedes leer su artículo al completo:

Pues bien, hoy le toca el turno a Wendy, compañera de aventuras y de altos vuelos de Peter por el "País de Nunca Jamás" y es que este post es un espacio dedicado al  denominado Síndrome de Wendy.

¿Lo habías escuchado alguna vez?, ¿quieres saber en qué consiste?, ¿te sientes identificada por este personaje?...  Pues no dejes de leer este artículo porque al terminar sabrás exactamente qué es, en qué consiste, características y síntomas y cómo actuar si finalmente es posible que puedas estar experimentando este Síndrome de Wendy.

¿Qué es?

Lo primero que queremos aclarar es que aunque se llama o se denomina Síndrome, no es, ni se trata de ningún diagnóstico clínico, ni la persona ha de tener rasgos o criterios clínicos.

No es una enfermedad mental contemplada en los principales manuales diagnósticos, por lo que tildarlo de patología sería un error.

Por lo tanto se utiliza el nombre de “Síndrome de Wendy” para referirnos a un perfil  de persona que cumple determinado conjunto de criterios, rasgos o características concretas.

Cuando se identificó el "Síndrome de Wendy" se pensó que sólo era característico del género femenino, actualmente esto ha cambiado y ya se puede identificar también en hombres si cumplen los criterios.

Características y síntomas

Personas que:

  •  Son muy sacrificadas y se mantienen y están siempre detrás y a la sombra de su propio “Peter Pan” (pareja, hijos/as, amistades, compañeros/as de trabajo…)
  •  Cuidadoras sacrificadas de las personas de su entorno.
  •  Asumen e intentan arreglar y reparar las consecuencias de actos o de conductas que no son propias, sino que son responsabilidades de su particular “Peter Pan”. Y es que en ocasiones se crean la necesidad de asumir responsabilidades ajenas.
  • Tienen una inmensa capacidad de sufrimiento constante. Y es que han aprendido que amor es igual a sufrimiento, para ellas amar es sinónimo de sufrir, por lo que asumen el sufrimiento como algo natural y lo equiparan a lo correcto, a algo bueno, esperable y entienden que el sufrimiento y el sacrificio son puras demostraciones de amor hacia la otra persona.

Para entender algo más sobre el concepto del amor, no dejes de leer este post tan interesante en el que hablamos de este término del amor tan buscado por los lectores.

  • Suelen tener un intenso y acusado miedo al rechazo, al abandono y a la soledad. Conoce los tipos de soledad en el post que aquí abajo te enlazamos.
  • Fuerte necesidad de sentirse imprescindibles.
  • Se comportan en ocasiones según un rol en el que parece que les gusta, que les viene bien y que incluso quieren y buscan de manera activa que su “Peter Pan” no madure, no crezca (emocionalmente hablando), no asuma independencia, responsabilidades ni la autonomía de persona adulta.  
  • Proteger y ejercer de escudo de protección de su “Peter” se convierte en el objetivo único y principal de su día a día y lo que da sentido y significado a su vida. La protección es la prioridad básica para este perfil de personas.
  • Piensan, creen, tienen asumido, aceptan y se comportan según una relación de desigualdad y desequilibrio en la que se infravaloran y se consideran menos y peores que su protegido “Peter”.
  • Personas muy válidas, con buenas capacidades que no ponen en práctica, ni desarrollan  porque no creen que las tengan y las mantienen a la sombra de su “Peter”.

Recomendaciones y tratamiento

Como ocurre con la mayoría de los problemas y trastornos psicológicos, antes de hablar de tratamiento, lo primero, primerísimo de todo es que la persona que lo sufre sea consciente de ello y que reconozca y acepte lo que le está pasando.

Una vez aceptado, lo ideal y lo recomendable para trabajarlo y mejorarlo es acudir a un profesional que te acompañe en el camino para:

  • Que te ayude a entender que el amor no es sufrimiento, ni sacrificio.
  • Trabajar y fortalecer tu autoestima.
  • Trabajar y modificar ciertas creencias, miedos y pensamientos adquiridos y aprendidos que son irracionales y nada óptimos sobre las relaciones de pareja.
  • Aprender a integrar e incluir otros elementos en las relaciones de pareja que también enriquecen y que son parte del todo y de las relaciones sanas.
  • Aprender a marcar límites.
  • Trabajar la culpa (asociada en ente "Síndrome de Wendy" por no llegar a todo).
  • Revisar la sostenibilidad y el equilibrio de las relaciones que se mantienen (familiares, de pareja, amistades…)
  • Trabajar los conceptos de libertad, responsabilidad, perfección y autonomía.  
  • Trabajar la asertividad, la capacidad de decir “no” y de pedir.
  • Trabajar y buscar espacio para el propio autocuidado y aprender a poner el foco hacia uno mismo.

Si después de leer nuestro artículo, crees que eres un o una Wendy del siglo XXI y ello te está incapacitando en tus relaciones, generando cierto malestar y quieres superarlo, no esperes más y solicita a través de este enlace: Terapia Psicológica Método FORTE IEPP una orientación con nuestros/as psicólogos/as expertos/as para empezar a buscar en compañía la mejor solución en un proceso de terapia.

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Fuentes de datos:

  • Kiley, Dan. (1983). El síndrome de Peter Pan: los hombres que nunca crecieron. Javier Vergara Editor. S.A.
  • Sabuda, Robert (2008). Peter Pan. Editorial Kókinos.

Rebeca Gómez
Rebeca Gómez

Licenciada en Psicología. Máster en Psicología Positiva. Psicóloga del Equipo Técnico en Juzgado de Menores del Ministerio de Justicia. Psicóloga y Docente en el Instituto Europeo de Psicología Positiva.

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