estabilidad emocional

Estabilidad Emocional: mantener la calma y el equilibrio en el día a día

Sonia Castro Sonia Castro (Psicó[email protected])

14 enero, 2022

No sé si será tu caso, pero muchas veces tenemos la oportunidad de conocer y tener cerca a esa persona súper equilibrada emocionalmente hablando, que pareciese que todo lo evalúa y lo gestiona desde la calma y desde el equilibrio emocional, sin pasar y experimentar apenas altibajos emocionales en su vida, incluso cuando le toca enfrentarse a momentos complicados, difíciles, inesperados y desagradables para la mayoría.

Ser así, reaccionar así, mostrarse y comportarse así no se trata de magia, ni de una habilidad divina, ni de un don especial… probablemente sea una persona con una puntuación alta en uno de los cinco grandes factores de la personalidad, factor que se denomina neuroticismo, también llamado estabilidad emocional y que se identifica con la letra N, según el modelo o teoría Big Five desarrollada por los equipos de Paul Costa y Robert MCrae en la década de los 70. Ya en el blog del IEPP os acercamos esta teoría en nuestro post llamado Rasgos de Personalidad.

“La estabilidad no es inmovilidad”

Klemens von Metternich 

¿Qué es la estabilidad emocional?

La estabilidad emocional se trata y es precisamente uno de los rasgos de personalidad que hace referencia a mantenerse en calma, tranquilo y que determina y explica la forma en la que la persona afronta y enfrenta sin problemas, sin bloqueos y de una forma más o menos satisfactoria y equilibrada las situaciones complicadas de la vida.

Las personas estables emocionalmente hablando se muestran tranquilas, calmadas, sosegadas, no pierden los estribos, la paciencia, ni los nervios con facilidad, se relacionan y se presentan ante los demás como personas moderadas. El control es una de sus constantes en su día a día.

En el lado opuesto de este factor encontraríamos la inestabilidad emocional, rasgo del que ya os hemos hablado con anterioridad también en nuestro blog, puedes profundizar sobre ello en el artículo llamado con el mismo nombre Inestabilidad Emocional.

Síntomas y características

Probablemente ya te habrá venido a la mente alguien cercano que consideres estable emocional. Yo ya estoy pensando en varias personas así que me rodean 😉

Si por el contrario no recuerdas a nadie, para facilitarte esa tarea de identificación, comparto a continuación ciertos síntomas y características habituales y comunes en las personas que comparten el rasgo de estabilidad emocional:

  • La persona emocionalmente estable, tiende a experimentar emociones positivas o agradables antes que experimentar emociones desagradables o negativas.
  • Vivir en equilibrio es fundamental para ellos y ellas.
  • Correcta gestión emocional, esto es, la persona emocionalmente estable tiende a enfadarse menos y de manera menos intensa y menos frecuente que una persona inestable. Son capaces de conocer y gestionar sus emociones y las de los demás de forma adecuada.
  • Buena tolerancia a la frustración. Al gestionar y controlar de manera correcta sus emociones, la persona estable emocionalmente hablando, tolera bien la frustración derivada de no alcanzar metas o como consecuencia de momentos de pérdida de control.
  • La poca estabilidad emocional se puede relacionar con rasgos de ansiedad, depresión e impulsividad.
  • Ante situaciones críticas en las que es necesario tener la capacidad de concentrarse y no perder la atención, la persona estable es capaz de llegar a ello con más facilidad.
  • Mejor capacidad de autocontrol. Descubre aquí como mejorar tu capacidad de autocontrol.
  • Perseverancia y constancia. La persona emocionalmente estable reitera, insiste, es constante y persevera en sus objetivos y metas.
  • Menos vulnerabilidad al estrés. Aprende las claves más importantes del estrés aquí.
  • Mayores niveles de seguridad en uno [email protected], de autoestima y de autoconfianza.

¿Quieres saber más sobre gestión emocional? En este artículo de manejo emocional te lo acercamos.

Tips para mantener la estabilidad emocional

Si la estabilidad es un rasgo que está presente en ti, ¡enhorabuena! esto es algo positivo y que te va a venir bien y te va a aportar cosas buenas y positivas.

Si por el contrario, tú que nos estás leyendo ahora mismo, consideras de manera honesta y sincera que deberías trabajarla, mira estos seis puntos que dejo aquí abajo y empieza desde ya mismo a practicarlos en tu rutina habitual.

  • Pensamiento positivo, que no es más que valorar todas las circunstancias e intentar no sólo ver el vaso medio vacío.
  • Di “no” al victimismo. Siente, expresa y valida las emociones desagradables y negativas. Pero hasta ahí, trata de no recrearte y no quedarte anclado o anclada en ellas. De esta manera no serás capaz de ver más allá.
  • Es necesario parar, decir “stop”, bajar el ritmo y de esta manera poder tomar otra perspectiva de las situaciones que más generan estrés. Aquí la práctica del Mindfulness es fundamental. 
  • Trabajar la fortaleza de la aceptación y hacer un uso favorable, adecuado y equilibrado de ella ayudará también. Esto no es más que aceptar que a veces ocurren cosas que no nos gustan y sin esperarlas, y aceptar también que las cosas en ocasiones pasan, suceden y ocurren porque si, y no podemos hacer nada, no está en nuestra mano cambiarlo. Luchar o remar a contracorriente no conseguirá cambiar nada.

Si en ocasiones te notas y te reconoces insistiendo y perseverando de manera reiterada hacia algo que es inevitable cambiar, prueba a hacerte estas preguntas (preguntas sacadas del Manual de Ejercicios de Psicología Positiva del COP):

  1. Sentido. ¿Sigue teniendo sentido esa meta o idea para mí?
  2. Energía. ¿Me da energía o me la quita?
  3. Si la consigo, ¿qué puede pasar en mi vida (consecuencias)?
  4. ¿Y si no la consigo?
  5. ¿Qué plan alternativo puedo proponerme?
  6. Opinión externa. A veces es bueno contar con la opinión de otra persona externa, diferente y a poder ser lo más objetiva posible.
  • Dedícate tiempo a ti, el autocuidado es importante. Haz cosas que te gusten, practica deporte, cuida tu alimentación, date de vez en cuando algún que otro capricho.
  • Trata de ser una persona menos impulsiva. Busca lo racional. Respira despacio y cuenta hasta el número 10 antes de actuar.

Es más que evidente que la estabilidad emocional es beneficiosa, suma y aporta, así que préstate atención y dale toda la importancia que se merece. ¡A trabajar!

Sonia Castro
Sonia Castro

Licenciada en Psicología por la UAM. Especialidad clínica y de la salud. Centrada en el campo de las relaciones personales. Compagino mi vida profesional con mi gran afición, la escritura, redactando para distintos blogs y con dos libros publicados. Actualmente orientadora/responsable de atención al alumno en el IEPP.

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